EL RIÑÓN Y EL SÍNDROME DE ALPORT
Muy buenas! Aquí estamos de nuevo. Como ya dejé entrever en la entrada anterior, hoy toca una entrada de un nuevo órgano. En este caso el órgano en el que nos vamos a centrar es nada más y nada menos que... EL RIÑÓN! Vamos a describir y explicar de forma breve este órgano y sus aspectos más importantes y para terminar hablaremos de una patología bastante curiosa y un caso clínico de esta misma. Vamos con ello!
Este órgano de pequeño tamaño se encuentra situado en la cavidad retroabdominal y presentamos, como todos ya sabemos, dos unidades de este órgano. Tiene unas dimensiones de 11 cm de largo, 6 de ancho y 3 cm de grosor.
En cuanto a su estructura y organización interna, se puede apreciar muy bien por medio de esta imagen:
Podemos ver que el riñón se encuentra dividido entre su parte externa y su parte interna, denominadas cortex y médula respectivamente. Dentro de la médula encontramos unas formas de organización llamadas pirámides renales (se parecen en forma a una pirámide). Dentro de la médula, concretamente tenemos 12 pirámides. Cada una de ellas está constituida por nefronas, que es la unidad básica del riñón. Estas pirámides se juntarán todas en la pelvis renal.
En la imagen también podemos apreciar que el riñón se encuentra muy irrigado y además forma parte del aparato urinario pues está unido con el uréter. Todo esto tendrá que ver con las funciones que desempeña el riñón. Vamos a verlas:
- Excreción urinaria: Consiste en una doble función; mantener el equilibrio eléctrico y ácido base. Pero, sobre todo, su función más característica es la de la eliminación de productos tóxicos y sustancias extrañas por medio de la orina. Se excretarán productos del metabolismo como amonio o bases nitrogenadas, además de compuestos tóxicos y electrolitos.
- Función metabólica: formación de metabolitos activos de la vitamina D.
- Función endocrina: síntesis de hormonas. Esta ocurrirá a nivel de la médula suprarrenal con la síntesis de mineralocorticoides (aldosterona), glucocorticoides (cortisol) y estrógenos (testosterona).
Una vez que ya hemos descrito este órgano y las principales funciones que se desempeña, vamos a ver la unidad estructural básica de funcionamiento que tienen los riñones: las nefronas.
Esta estructura con tantos conductos y tan liosa es la unidad básica de funcionamiento del riñón y que funciona secuencialmente en la formación de orina. Vamos a tratar de dar una descripción sencilla para poder entender este enredo.En primer lugar, la sangre llega hasta el riñón con sus desechos en ella. Estos tienen que salir del cuerpo y esta función lo hará el riñón por medio de la orina. La sangre llega a este órgano por los capilares sanguíneos en el glomérulo. Aquí se dará una primera filtración de agua y de solutos de pequeño peso molecular. Dicho de otra forma, las moléculas más pequeñas.
La siguiente zona es el túbulo proximal. Aquí se dará la reabsorción (pasa a la sangre de nuevo) de agua, iones, glucosa, aminoácidos, proteínas... Si seguimos avanzando, llegamos al asa de Henle, que es la curva en forma de asa que hace el túbulo (color carne). En esta zona se dá la reabsorción de agua y sobre todo de los iones Na y Cl de forma activa.
La última zona que queda antes de que la orina quede formada es el túbulo contorneado distal. Aquí seguirá ocurriendo la reabsorción de Na y de otros iones pero sobre todo, se excretará a la orina desde la sangre amoniaco y algunos fármacos. Los fármacos se excretarán por transporte activo. Una vez terminado este proceso de intercambio de sustancias entre la orina y la sangre que ocurre a lo largo de todo el túbulo, la orina queda formada y seguirá su camino para la excreción.
Ya ha sido suficiente chapa teórica sobre el funcionamiento de los riñones. Vamos a pasar a explicar una curiosa enfermedad genética que provoca una nefropatía (afección del riñón) y también un caso clínico de la misma para ver cómo resolverlo en la práctica. La enfermedad que vamos a hablar no es nada más ni nada menos que: EL SÍNDORME DE ALPORT
El Síndrome de Alport es una enfermedad renal hereditaria progresiva que se caracteriza por pérdida auditiva neurosensorial y anomalías oculares. Su prevalencia es variable, siendo ésta de
1/10.000
hasta 1/50.000 en la población general,
con predominio y mayor severidad en hombres
.
Por otra parte, el SA se encuentra en alrededor del
3% de los niños con enfermedad renal terminal
.
Su forma de presentación más frecuente es
ligada al cromosoma X, que se presenta en un 85% de los casos de SA.
Como se puede deducir de la imagen del cromosoma de arriba, esta enfermedad tiene una base genética. Por lo tanto, esta enfermedad se hereda de progenitores a hijos y tiene distintos modos de herencia: síndrome de Alport ligado al cromosoma X (XLAS), SA autosómico recesivo (ARAS) y SA autosómico dominante (ADAS). El hecho de que este síndrome tenga distintos tipo de herencias posibles nos quiere decir que puede estar causado por genes que se encuentran en cromosomas distintos. Como sabemos, el ser humano tenemos 23 parejas de cromosomas: 22 autosómicos y 1 pareja sexual (X e Y). Por ello, el SA ligado a X afectará a un gen que se encuentra en el cromosoma X mientras que cualquiera de los dos autosómicos, quiere decir que ese gen no se encuentra en la pareja de cromosomas sexuales.
Sea cuál sea la localización del gen, todos los tipos de SA se caracterizan porque el gen que se encuentra afectado son genes que codifican a una proteína muy importante desde el punto de vista estructural: EL COLÁGENO. Concretamente el colágeno que se encuentra afectado es el tipo IV. Esta proteína forma parte de la matriz extracelular de las células y esta relacionado con la resistencia y elasticidad a daños mecánicos. Concretamente, en el riñón, el colágeno tipo IV constituye la membrana basal glomerular. Como habíamos mencionado anteriormente, el glomérulo es ese ovillo de capilares sanguíneos que comuncian el riñón con el sistema circulatorio para la expulsión de desechos y tóxicos del cuerpo por la orina.
El hecho que se encuentre afectado esta membrana basal de los glomérulos provoca que la estructura no sea lo suficientemente sólida como para ejercer de forma normal la función de filtración de la sangre que se da en los glomérulos nefríticos. De esta forma, con el tiempo y acumulación de fibras de colágeno anormales, esta enfermedad desemboca a una inflamación del riñón o nefritis. A partir de aquí, los síntomas que se manifiestan en el síndrome de Alport (SA) son:
- Color de orina anormal
- Sangre en la orina o hematuria (lo cual puede empeorar por infecciones de las vías respiratorias altas o el ejercicio)
- Dolor de costado
- Presión arterial alta
- Hinchazón en todo el cuerpo
Todos estos síntomas se refieren al riñón. Sin embargo, el colágeno tipo IV también tiene funciones importantes en oidos y ojos y es por ello que se desarrolla también por el SA la pérdida auditiva o anomalías oculares.
En cuanto a la detección de esta enfermedad, en un primer momento se basaban en la exploración física. Como ya se ha mencionado, síntomas como la pérdida de la capacidad auditiva o las anomalías oculares eran muy obvias a simple vista y servía como método diagnóstico. Sin embargo, ahora gracias al conocimiento de base genética que tenemos, esta enfermedad se puede diagnosticar con más certeza por medio de la secuenciación de los genes (normalmente por PCR) implicados en la síntesis de colágeno tipo IV y la aparición de alguna mutación.
Para entender cómo es el proceso diagnóstico del SA, se nos presenta el caso clínico en el hospital en el que trabajamos:
Adolescente de 14 años, sexo masculino, consultó el Servicio de Urgencias del Hospital Nacional Mario Catarino Rivas por presentar fiebre, debilidad generalizada y palidez de 3 días de evolución. Fue ingresado. El paciente tiene el antecedente de leucocoria de ojo derecho desde el nacimiento, pérdida de audición y episodios de hematuria macroscópica. Además, existen antecedentes familiares de síntomas similares en su familia. Se pueden observar en el siguiente pedigree elaborado partir de la información dada:
En este pedigree se puede observar como el abuelo por parte de madre del paciente, presentó síntomas similares y murio por complicaciones de salud. Sin embargo, los padres de este paciente no han manifestado nunca ningún síntoma. Según estos datos, se sospecha que se puede tratar de una enfermedad hereditaria y parece ser una enfermedad recesiva y ligada al cromosoma a X. El razonamiento para ser recesiva es el salto generacional en su manifestación y parece estar ligada a X por el hecho de que se ha manifestado en dos varones (XY), lo cual es típico de este tipo de ligamiento.
Debido a este carácter hereditario (recesivo y ligado a X) y a los síntomas oculares y auditivos se sospehó de síndrome de Usher. Todos los síntomas coincidían. Sin embargo, la hematuria detectada era un hecho que no cuadraba con este síndrome. Por ello, se le decidió realizar un análisis bioquímico de sangre con el fin de detectar algún daño renal o de otro tipo. Los valores afectados y fuera del rango de normalidad fueron los siguientes:
- Hemoglobina de 6.1g/dl* [14-17 g/dL]
- Plaquetas de 117 000* [150–350 x 103/mcL]
- Creatinina 20.1 mg/dl* [0,7-1,3 mg/dL]
- Ácido úrico: 8.6 mg/dl* [3-7 mg/dL]
- Na: 134 mEq/l [136-145 mEq/L]
- K: 5.9 mEq/l* [3,5–5 mEq/L]
- Ca: 6.1 mEq/l* [9-10,5 mg/dL]
- P: 6.3 mEq/l* [3,0-4,5 mg/dL]
Con estos resultados el diagnóstico es cambiado por insuficiencia renal crónica con criterios para hemodiálisis. Por ello, el paciente fue trasladado a Sala de Nefrología donde fue evaluado por especialista y al cual el paciente refirió antecedentes familiares de hematuria. A partir de ello, se sospechó de síndrome de Alport. El USG Ocular en OD concluye que se observan condensaciones vítreas, la retina adosada, hay desprendimiento coroideo con opacidad completa del cristalino.El examen audiológico mostró una hipoacusia neurosensorial moderada bilateral, de 250 a 2000 Hertz en oído derecho y en todas las frecuencias en oído izquierdo.
Todos estos síntomas de insuficiencia renal por glomerulonefritis, afecciones oculares y la pérdida de capacidad auditiva eran síntomas evidentes de SA. Además, el modo de herencia que existía en la familia también coincide con el modo de herencia más común en este síndrome. El diagnóstico pudo ser confirmado por secuenciación de los genes afectados en el síndrome de alport. Se detectó una mutación en el gen gen COL4A5 del cromosoma X que hacía que no hubiese producto funcional de colágeno tipo IV.
El paciente evolucionó satisfactoriamente, estuvo ingresado durante 9 días en la Sala de Nefrología
Pediátrica y continúa su hemodiálisis 3 veces por semana de manera ambulatoria. Además, recibe tratamiento coadyudante (carbonato de calcio, ácido fólico y eritropoyetina) para su insuficiencia renal crónica.
Con este último caso, YA HEMOS TERMINADO POR HOY!
Ha sido un post muy completo: hemos visto qué son los riñones, cómo funcionan, qué organización tienen. Os dejo la bibliografía aquí abajo por si quereís profundizar algo más. También hemos visto esta curiosa patología que es el Síndrome de Alport y un caso clínico de éste. Nos merecemos un buen descanso!
Bibliografía
Un saludo y vengan a tope para la próxima entrada! ADIOS!
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