HÍGADO NO HAY DOS

Muy buenas, ya estamos de vuelta de nuevo. En el día de hoy, vamos a ver un último caso clínico relacionado con el hígado! Como soy buena persona, os doy una pista sobre el caso de hoy... La zona señalada en la imagen tiene mucho que ver con el caso de hoy...

 

Desde el departamento de hepatología están muy contentos con nuestro trabajo, asi que han decidido contar con nosotros de nuevo para echarles una mano. Este es el caso que nos exponen:

Un hombre de 65 años ingresa en el hospital a causa de una ictericia. No muestra dolor abdominal pero muestra orina oscura y heces claras. Estos son los resultados de los análisis realizados:

Como siempre hemos hecho, vamos a ir analizando los distintos parámetros de la analítica y ver qué valores están alterados. Vamos con ello:

En primer lugar, observamos que los valores de bilirrubina totales son muy altos. Estos valores superan más de 10 veces el valor umbral. Por lo tanto, de una forma u otra nos está diciendo que la bilirrubina se está acumulando en el organismo y no se está expulsando. Dentro de las transaminasas, AST y ALT tienen un valor normal, aunque ALT está ligeramente por encima del rango considerado como normal. 50 vs 40. 

Sin embargo, los valores que más alterados están son los de la fosfatasa alcalina (FA) y la gamma-GT. Estas dos últimas están por encima de los valores normales, especialmente la gamma-GT, la cual está aumentada más de 15 veces respecto al valor máximo que se marca como normal.

Estas características, principalmente el gran aumento de la gamma-GT, son propias y de pacientes que sufren colestasis. Esta patología se caracteriza con la dificultad o la incapacidad de generar el flujo biliar. Este hecho iría en concordancia con la billirubinemia mencionada anteriormente. La bilis se excreta del cuerpo por las heces principalmente a través de la bilis. Al estar interrumpido este flujo biliar, ésta se acumula.

Por último, vemos que en la orina se detecta bilirrubina pero no se detecta urobilinógeno mientras que en condiciones normales, la detección debería ser al revés: se detectaría urobilina pero no bilirrubina. Esto último también apoya nuestra hipótesis de colestasis ya que en pacientes con esta patología aparece bilirrubina en la orina (no se puede expulsar por su vía normal, las heces) y al mismo tiempo, no se detecta urobilina, un producto del metabolismo de la bilirrubina en el intestino. Debido a que la bilirrubina no llega al intestino, no se formará este metabolito.

Por último, teniendo en cuenta la exposición de hechos de orina oscura y heces claras, de nuevo nuestra hipótesis se ve reforzada. Al no contener bilirrubina, las heces pierden ese color más oscuro que les da la bilirrubina, mientras que esa oscuridad aparece en la orina debido a la presencia de ésta.

En conclusión, debido a las coincidencias que hemos ido encontrado a lo largo del análisis, podemos decir con certeza que el paciente está sufriendo de colestasis. Por otro lado, si queremos saber sobre si la colestasis es crónica o aguda, podríamos realizar estudios de la concentración de albúmina. En los caso crónicos será donde estará disminuida. Además, por medio de una ecografía podríamos saber si la patología tiene origen intrahepático o extrahepático.

Con esto, hemos terminado nuestro último post sobre el hígado 😟😟. No esteis tristes porque dentro de nada vamos a traer cosas muy chulas sobre otro órgano!! Y os doy una pista, tenemos dos y tienen una forma de alubia muy característica.

 

Cuídense y hasta la próxima!!


 

 

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